¿Autónomo o Sociedad Limitada? La Duda Eterna del Profesional de Éxito
Cuando un profesional freelance (actuario, abogado, consultor, ingeniero) empieza a facturar cantidades importantes, surge inevitablemente la pregunta: ¿Debería constituir una Sociedad Limitada (S.L.)?
El Punto de Inflexión Fiscal
En el IRPF (Autónomos), el tipo impositivo es progresivo: cuanto más ganas, mayor porcentaje pagas, pudiendo llegar casi al 50% en los tramos más altos. En cambio, el Impuesto de Sociedades (IS) es fijo (generalmente 25% o incluso 23% para pymes). Existe un punto de equilibrio matemático donde el ahorro en impuestos compensa los mayores costes de gestión de una sociedad (notaría, contabilidad más compleja, etc.).
No Solo Impuestos: Responsabilidad y Gestión
Más allá de la calculadora, cambiar a S.L. tiene otras implicaciones:
- Responsabilidad Limitada: Proteges tu patrimonio personal (casa, coche) de las deudas del negocio.
- Imagen Corporativa: Una S.L. suele transmitir más solidez ante grandes clientes.
- Deducibilidad de Gastos: Las sociedades suelen ser menos cuestionadas al deducir ciertos gastos operativos que los autónomos.
Esta herramienta analiza puramente la eficiencia fiscal inmediata, ayudándote a decidir si tu volumen de facturación justifica el salto.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo sacarlo todo como dividendos?
Ojo, si sacas el dinero de la S.L. a tu bolsillo, tributas por dividendos (19-26%), lo que puede anular el ahorro o incluso hacerte pagar más (doble imposición).
¿Qué es el salario de mercado?
Hacienda exige que si eres socio profesional, cobres una nómina acorde a mercado, tributando por IRPF. Esta calculadora asume reinversión de beneficios.