Amortización de Activos: Maximizando la Deducción Fiscal
Todo activo que compras para tu actividad profesional (ordenadores, mobiliario, vehículos, software) pierde valor con el tiempo. Hacienda te permite deducir ese "desgaste" como gasto en tu IRPF o Impuesto de Sociedades, reduciendo así tu factura fiscal. El arte está en saber cómo y cuánto amortizar cada año para optimizar tu tesorería.
Métodos de Amortización Admitidos
La normativa fiscal ofrece flexibilidad. Puedes optar por:
- Amortización Lineal (Tablas Oficiales): El método estándar. Aplicas un porcentaje fijo cada año según el tipo de activo (ej. 25% para ordenadores, 10% para mobiliario). Es seguro y predecible.
- Amortización Degresiva (Acelerada): Permite deducir cantidades mayores en los primeros años de vida del activo. Es ideal si prevés grandes beneficios este año y quieres bajarlos legalmente, o si el activo tecnológico se quedará obsoleto muy rápido.
Esta calculadora para actuarios y peritos te ayuda a planificar el cuadro de amortización de tus inversiones, comparando el impacto inmediato en tus cuentas entre ambos métodos.
Preguntas Frecuentes
¿Qué pasa si vendo el activo antes de amortizarlo?
Tendrás que calcular el valor neto contable (valor compra - amortizado) y tributar por la diferencia entre el precio de venta y ese valor contable (beneficio).
¿Puedo amortizar bienes de segunda mano?
Sí, y generalmente puedes hacerlo al doble de la velocidad establecida en tablas para bienes nuevos.